Qué es el miedo
Según la psicología experimental, el miedo es una de las seis emociones primarias que existen. Las otras cinco son la alegría, la sorpresa, la ira, la tristeza y el asco.
El miedo actúa como una alarma que nos avisa, ante situaciones de peligro, con el objetivo de generar una respuesta que neutralice la amenaza.
Es una emoción desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o pasado.
Es una emoción derivada de la aversión natural al riesgo o amenaza, manifestada en todos los animales, que incluye al ser humano.
La máxima expresión del miedo es el terror.
El miedo puede aprenderse. Por ejemplo, nuestros antepasados con la experiencia aprendieron a tener miedo a los leones.
El miedo puede ser controlado por la persona que lo sufre, al contrario de lo que sucede con las fobias.

Para qué sirve el miedo
El ser humano ha logrado sobrevivir y adaptarse al medio en el que vive gracias al sistema que tiene para adelantarse a las situaciones de peligro. Así ha podido enfrentarse a las amenazas luchando o huyendo.
El miedo es solo una emoción que reacciona en función de nuestros patrones mentales, de nuestras creencias y pensamientos.
El miedo en sí mismo es positivo, dado que nos ayuda a alejarnos de un suceso para el que todavía no estamos preparados.
Cuando el miedo es un problema
El problema aparece cuando nuestras creencias e interpretaciones hacen que sintamos miedo de forma disfuncional, es decir, que lo que sucede a consecuencia de sentir ese miedo es peor que lo que sucedería si no sentimos el miedo. Por ejemplo, a veces no hacemos lo que desearíamos hacer porque tenemos miedo a lo que pueda pasar (viajar, hablar en público, iniciar un negocio…)
El miedo puede frenarnos si lo gestionamos de forma disfuncional. El miedo en sí no debería ser un problema. El problema es lo que hacemos con el miedo.
Respuesta del cuerpo ante el miedo
El miedo tiene una respuesta biológica en el cuerpo. El corazón late deprisa de forma repentina, se empieza a sudar, cuesta respirar y se produce una sensación de mareo e inestabilidad. Ante esta situación, es fácil centrar toda la atención en el miedo y generar una espiral en la que ese miedo puede llegar al pánico.
No todo el mundo tiene la misma probabilidad de sufrir estos ataques de pánico o ansiedad. Depende de varios factores, pero, si mantenemos un estilo de vida marcado por un alto nivel de preocupación, aumenta la probabilidad de generar esquemas cognitivos automáticos de peligro. Y estos esquemas favorecen una mayor vulnerabilidad a sufrir trastornos de ansiedad.
El miedo resulta útil cuando nos avisa de un peligro real. Pero si nos preocupamos por cosas improbables, incontrolables o inciertas, no solo la situación no será eficaz, sino que pueden aparecer efectos secundarios no deseados.
Cómo enfrentarse al miedo
Algunas ideas para enfrentarse al miedo con éxito son las siguientes:
- Reconocer lo que provoca el miedo y aceptarlo.
- Enfrentarse al miedo, no intentar anularlo.
- Racionalizar el miedo.
- Empezar enfrentándose a los miedos poco intensos.
- Proponerse pequeños pasos.
- No evitar las situaciones u objetos que provocan el miedo.
- Orientarse en las soluciones.
- Visualizar el proceso.
- Buscar la ayuda de un profesional, si no se puede conseguir por sí mismo.
La fobia
La fobia se diferencia del miedo en los siguientes aspectos:
Una fobia es un temor irracional hacia cosas, situaciones, personas o pensamientos.
Una fobia no es una emoción primaria.
La fobia es un trastorno psicológico que puede ser tratado clínicamente.
La fobia generalmente carece de justificación, aunque en algunos casos puede ser desencadenada por experiencias traumáticas.
La fobia no puede ser controlada y puede llegar a impedir que la persona desarrolle su vida con normalidad.
Clases de fobias
Existen varias clases de fobias:
- A animales.
- A elementos de la naturaleza.
- A daños.
- A situaciones muy concretas.
- Otros.
Fobias más habituales
Algunas de las fobias más habituales son las siguientes:
- Aracnofobia. Miedo a las arañas.
- Hematofobia. Miedo a la sangre.
- Acrofobia. Miedo a las alturas.
- Aerofobia. Miedo a volar en aviones.
- Claustrofobia. Miedo a los espacios cerrados.
- Agorafobia. Miedo a los espacios abiertos.
- Amaxofobia. Miedo a conducir.
- Necrofobia. Miedo a la muerte.
Fobias curiosas
Algunas fobias curiosas podrían ser las siguientes:
- Coulrofobia. Miedo a los payasos.
- Turofobia. Miedo al queso.
- Hexakosioihexekontahexafobia. Miedo al número 666.
- Crematofobia o Crometofobia. Miedo al dinero.
- Somnifobia. Miedo a dormir.
- Triscaidecafobia. Miedo al número 13.
- Hilofobia. Miedo a los árboles.
- Nomofobia. Miedo a dejarse el móvil en casa.
Parece que existe una fobia para casi cualquier cosa o situación.
Y tú, ¿qué piensas?
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“Las bibliotecas siempre me recuerdan que hay cosas buenas en este mundo”.
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